jueves, 6 de diciembre de 2012

N1MM bajo Linux segun KM4IK (y LU7HZ)

Aprovechando que para la preparación de una clase que daré el año que viene sobre ambientes virtualizados de desarrollo tenía que configurar el ambiente Wine. Elegí probar la configuración instalando el N1MM.
En realidad tenía bastante intriga de que clase de dificultades podría traer aparejado, revisando un poco en los foros encontré que había relativamente pocas menciones, que estas eran contradictorias (algunas diciendo que no andaba y otras que si) y en general eran todas escasas en detalles concretos de como hacerlo. Muchos comentarios y preguntas, pero pocas respuestas.
Instalar aplicativos bajo Wine tiene algo de arte, y en general hay que conocer bastante bien tanto la arquitectura de Linux (para saber que puede necesitar) como de Windows (para saber donde encontrarlo).
En general en ambientes virtualizados me encuentro mucho más cómodo trabajando con máquinas virtuales,  en general usando la plataforma QEMU, una vez que está apropiadamente configurada la máquina virtual el sistema operativo no tiene forma de saber si está en una máquina real o virtualizada; este método tiene algunos problemas puesto que por un lado se necesita una licencia de Windows completa y por el otro el proceso de emulación se "come" una parte de la máquina, sobre todo si lo que está corriendo abajo es relativamente intensivo en el uso de recursos.
Wine toma una dirección totalmente diferente; en vez de tratar de simular (emular) la máquina completa solo intenta emular que el programa trabaja bajo Windows; esto lo hace con un gran número de trucos ingeniosos pero en esencia opera como un traductor. El software le pide al Wine lo que le pediría al Windows, y el Wine se lo pide al Linux (en el formato que este entiende) devolviendole la respuesta (como lo hubiera hecho el Windows). La ventajas son claras, no necesita un Windows y la penalización de performance que le pone la intermediación del Wine es muchisimo menor que la que hubiera puesto un emulador; las desventajas es que Windows tiene muchas partes obscuras, pobremente documentadas e incluso intencionalmente hostiles a Wine por lo que hay veces que las cosas no funcionan de entrada.
Como sea, para el caso de N1MM los dos principales problemas que se podrían afrontar son por un lado como transparentar el motor de base de datos (MS-Access, también conocido bajo el nombre artístico de Jet 4.0) y como se manejan periféricos. En principio apunté a resolver lo primero y no meterme con lo segundo por ahora.
La referencia mas concreta que encontré fue al descriptivo desarrollado por Ian Kahn (KM4IK), pero desafortunadamente el instructivo en si no estaba disponible online. Bastó un mail para que Ian buscara y me enviara una copia del instructivo, el que puede contrarse en su original en inglés aqui.
En realidad para el momento que me llegó el instructivo ya había logrado hacer andar al N1MM, pero los pasos que encontré eran los apropiados no eran tan diferentes de los relatados por Ian en su instructivo; además había hecho un trabajo muy bueno de edición y captura de pantallas. Así que opté por traducir el instructivo de Ian al español (puede encontrarlo aqui) con alguna edición liberal de los contenidos para adecuarlo a algunos problemas que fui encontrando y como solucionarlos.
Finalmente el N1MM, contra lo que algunos sitios dicen, anda bien bajo Ubuntu; y el proceso de instalación sin ser "plug & play" demanda solo conocimientos básicos de Linux; no lo he probado con las interfaces pues todo el proceso lo ensayé en un computador de la universidad (donde estoy desarrollando los ambientes virtuales y la clase) pero sospecho que tiene que poderse depurar en la medida que no use drivers propios (como el manipulador por puerto LPT).
En una nota mas general veo con placer como paulatinamente el Linux se vá acercando a la posibilidad de ser "mainstream" de una computadora hogareña para usuarios con conocimientos superficiales. Los adeptos ("fanáticos"?) del Linux dirán rápidamente que esto hace mucho tiempo que ha ocurrido; lo cierto es que movilizados por su simultanea antipatía por Microsoft Windows y sus conocimientos técnicos claramente por encima del promedio no toman nota de la enorme curva de aprendizaje que es necesaria para trabajar en Linux. Curva que, afortunadamente, se hace cada vez mas reducida. Al mismo tiempo, el otro gran factor, que es la facilidad de encontrar aplicaciones aún viene corriendo por detrás en la radio aunque está bastante parejo en usos mas sencillos (oficina, técnicos, etc). Eso es una muy buena noticia toda vez que plataformas ideales para una estación de radio, como por ejemplo una Raspberry Pi, llegan en forma coincidente con un contexto de uso masivo. Ojalá que la tendencia siga firme en la dirección que va. Mientras tanto artificios como QEMU o Wine seguirán ayudando a cerrar la brecha.


1 comentario:

  1. Interesante tu aporte , los que usamos linux tenemos problemas para instalar soft que solo se hizo para windows , wine es la mejor forma de utilizar aunque a veces se pone complicado. El ultimo recurso es usar una maquina virtual pero si el programa es exigente la maquina se pone lenta. Saludos YY5OGI Franco.

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